El cuero, como acorde, es de los más difíciles. Si abusas, recuerda a tapicería barata. Si te quedas corto, se pierde. Cuero Andaluz acierta el equilibrio: el cuero suede aparece después de una apertura de azafrán y naranja sanguina, y se mantiene como protagonista durante horas, suavizado por una rosa discreta y un fondo de incienso.
Es un perfume con carácter. Proyecta —notable a un metro— y dura más de diez horas. No es para principiantes ni para climas calurosos. Pensado para chaquetas, abrigos, salidas largas, escenarios donde un perfume blando se perdería.
Si te gusta la idea pero quieres algo menos intenso, Madera de Marrakech es un escalón más amable.